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En cuanto a la estructura, no existe
un modelo único, aunque sí
se puede afirmar que las variaciones
son mínimas. Todas deben llevar
la dirección del remitente,
la del destinatario y la fecha. El
texto no debe ser una mera repetición
del currículum, no tiene que
exceder de cuatro o cinco párrafos
que, a su vez, no pueden sobrepasar
las cuatro o cinco líneas.
La redacción de la carta debe
ser cuidada pero, además, es
conveniente utilizar el mismo lenguaje.
Es decir, utilizar los términos
adecuados con la jerga y tecnicismos
propios del sector.
Una vez que sabemos exactamente
lo que vamos a comunicar, debemos
ordenar la información en los
párrafos de manera lógica:
- 1º Párrafo: presentación
y saludo. Existen dos casos. Si
se responde a un anuncio de oferta
de empleo se mencionará dicha
oferta, indicando la referencia
del puesto (si viene incluida en
la oferta). En el caso de estar
realizando un mailing espontáneo
a empresas de nuestro interés,
atraeremos la atención del
destinatario mediante algún
detalle, tal y como se especificó
anteriormente.
- 2º Párrafo: informar
que se adjunta el C.V. y que respondemos
a las características de
la persona que necesitan (tanto
si se ha realizado una oferta, como
si hemos realizado el contacto por
iniciativa propia).
- 3º Párrafo: enumerar
algunos logros profesionales y nuestras
últimas actividades que les
puedan interesar, a juzgar por el
perfil profesional que necesitan.
- 4º Párrafo: demostrar
interés por el puesto e insinuar
una cita personal.
- 5º Párrafo: agradecimientos
y despedida.
Cinco reglas para escribir una carta
de presentación:
- Dirigirla a una persona en particular
- Comunicar algo personal
- Responder a la pregunta ¿por
qué debo verle?
- Utilizar su mismo lenguaje
- Solicitar una entrevista
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