| Carrera
profesional y formación |
Para responder a la cuestión de
fondo que subyace en esta investigación, Mujer
y Empleo aborda cinco temas clave que han configurado
el diseño de la entrevista y que también
determinan la estructura del libro: carrera profesional,
inicio y formación, contexto personal, contexto
profesional y expectativas.
Carrera profesional de la mujer
cualificada
Las profesionales españolas consideran que su
carrera es homogénea y que ha sido la vocación,
muy por encima de la importancia de las metas, el elemento
que ha dado cohesión a esa carrera.
De hecho, casi el 60% de las entrevistadas no ha cambiado
nunca de trayectoria profesional, y una tercera parte
ha limitado su carrera a dos trayectorias. Así
las cosas, el valor medio es de 1,3 cambios de trayectoria
por mujer.
Los cambios de fase y trayectoria son el resultado
de un proceso de toma de decisiones sobre las opciones
posibles. Dada la diversidad de factores que determinan
esas decisiones, éstas se han agrupado en decisiones
de carácter formativo, personal y profesional.
Sin embargo, las profesionales españolas consideran
las decisiones como elementos influyentes y no determinantes
de su carrera, y otorgan más trascendencia a
las de carácter profesional que a las personales
y a las relacionadas con la formación.
¿Qué decisiones han tenido un impacto
más alto en su carrera?
No hay decisiones concretas determinantes, pero destacan
las profesionales sobre las personales y formativas

Fase formativa y etapa
inicial de la carrera
El impacto de la formación en la carrera de la
mujer española es moderado. No obstante, su influencia
es mayor en la definición y selección
de la primera trayectoria profesional, y mucho menor
en la adquisición de conocimientos, valores y
contactos. Sin embargo, en la mayor parte de los casos,
la formación es vista como un elemento coherente
con la trayectoria profesional seguida en la actualidad.
Asimismo, las entrevistas muestran que la importancia
de los referentes, tanto personales como profesionales,
es muy baja. Y, además, los resultados ponen
de manifiesto una débil continuidad de las tradiciones
familiares, que se traduce mucho más en el mantenimiento
de unos valores que en una continuidad profesional.
|