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El contexto profesional agrupa tres grandes elementos
que definen la relación entre género y
trabajo dentro del ámbito laboral: las diferencias
por género, las medidas encaminadas a potenciar
a la mujer en el ámbito laboral y las causas
de la menor presencia de ésta en puestos de alta
responsabilidad.
Los resultados muestran una baja percepción
de discriminación de género, tanto sufrida
directamente como percibida en el entorno inmediato.
En general, las entrevistadas no han encontrado especiales
dificultades en su carrera por el hecho de ser mujer.
Además, han observado bajas diferencias retributivas
entre hombres y mujeres.
Asimismo, a la luz de las entrevistas, tanto las medidas
de conciliación como las de discriminación
positiva tienen una escasa presencia en nuestro ámbito
laboral. En torno a la necesidad de medidas de conciliación
hay dos criterios: unas declaran su imperiosa necesidad,
mientras que otras sostienen que deben ser abordadas
por la propia persona. Ambos grupos coinciden en la
baja eficiencia de las medidas de conciliación.
Por su parte, las medidas de acción positiva
divide a las entrevistadas en dos grupos, a favor y
en contra, con un peso relativo aproximado del 40% y
el 60%, respectivamente.
El análisis del contexto profesional termina
con la respuesta a la pregunta: ¿por qué
se encuentran tan pocas mujeres en los máximos
puestos de responsabilidad y relevancia? Aunque las
respuestas señalan múltiples causas, dan
más importancia a los factores personales que
a los profesionales. Entre los factores sociales, destacan
la propia cronología de la incorporación
de la mujer al mercado laboral y la cultura imperante
en nuestro contexto social.
¿Qué factores explican la baja presencia
de la mujer en posiciones de alta responsabilidad o
relevancia?
Aunque hay múltiples causas, las respuestas dan
prioridad a los factores personales frente a los sociales.

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