Experto en metodologías educativas innovadoras

LA PROFESIÓN

La UNESCO considera en su serie Herramientas de apoyo para el trabajo docente que la innovación en educación es un "acto deliberativo y planificado" para solucionar problemas, y que permite un aumento de la calidad en el aula, ya que los nuevos métodos se adaptan a las características de una nueva generación de alumnos acostumbrados a utilizar a diario aplicaciones y dispositivos móviles y a manejar Internet como fuente de información.

Las nuevas tecnologías aplicadas al ámbito educativo proporcionan a los docentes nuevas herramientas con las que captar la atención de los alumnos y mejorar la calidad de su enseñanza. Pero, para que estas herramientas sean efectivas deben ir acompañadas de nuevas metodologías de aprendizaje que transformen la enseñanza en un proceso mucho más interactivo, con proyectos que los alumnos sientan como suyos.

Las nuevas tecnologías también proporcionan al alumno mayor autonomía y nuevas responsabilidades. En el informe de PISA (2015) Collaborative problem solving, que evalúa la capacidad de los alumnos para solucionar problemas en grupo a través de un análisis de los colegios que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se afirma que aquellos alumnos que son capaces de resolver problemas en grupo tienen un porcentaje más alto de ser contratados, puesto que cada vez son más las empresas que demandan esta competencia. Actualmente, solo el 4% del alumnado español es capaz de realizar esta tarea sin problemas. Por lo que en los próximos años será imprescindible que los profesores utilicen nuevos métodos para conseguir que el alumnado adquiera y desarrolle estas capacidades.

Algunas de las nuevas formas de enseñar que más se utilizan en estos momentos en nuestras aulas, y que se estima que vivirán un aumento a corto y medio plazo en todo el mundo, son:

  • Aprendizaje colaborativo: en el que las materias se definen en el trabajo de pequeños grupos de alumnos, haciendo que sean consciente de su propia responsabilidad y favoreciendo una buena atmosfera de trabajo en equipo.
  • Gamificación: Es la aplicación de técnicas de juego a la educación para que el alumno se sienta más motivado y el aprendizaje sea más estimulante y atractivo.
  • Flipped classroom: Los alumnos realizan en su casa las tareas más individuales reservando para el aula solo las actividades que requieren una mayor participación del grupo.
  • Aprendizaje autónomo: Potencia la autonomía y el pensamiento crítico de los alumnos para que identifiquen sus propias carencias y busques formas de superarlas.
  • Aprendizaje basado en proyectos: Se fundamenta en la resolución en grupo de tareas o problemas relacionados con un contexto en particular.
  • Aprendizaje basado en problemas: Basado en proyectos que dan respuesta a problemas de la vida real.
  • Trabajo por competencias: Aplicación práctica de un conjunto de capacidades, conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que se consideran básicas para la formación integral del alumno.

Según los resultados publicados en el “III Estudio sobre el uso de la tecnología en el aula”, elaborado en 2017 por la empresa de tecnología Blinklearning en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, casi un 72% de los más de 2.000 profesores encuestados utilizaban estrategias de aprendizaje activo en sus aulas. Un 83,5% llevaban a cabo proyectos de aprendizaje cooperativo, un 53,3% realizaban proyectos de trabajo por competencias, el 42,7% practicaba el aprendizaje basado en proyectos, el 38% utilizaba técnicas para desarrollar el aprendizaje autónomo, el 27,1% también usaba técnicas de aprendizaje basado en problemas, el 25,2% utilizaba la metodología denominada flipped classroom o aula invertida, el 26,7% aplicaba técnicas de juego en sus clases (gamificación).

¿Qué estrategias de aprendizaje activo se practican en las aulas?

Aprendizaje cooperativo

Gamificación / Ludificación

Flipped classroom / Aula invertida

Aprendizaje autónomo

Aprendizaje basado en proyectos

Aprendizaje basado en problemas

Trabajo con competencias

Otra/s

Fuente: III Estudio sobre el uso de la tecnología en aula. Blinklearning 2017.

¿Qué hace un experto en metodologías educativas innovadoras?

Los expertos en Metodologías Educativas Innovadoras pueden desarrollar su labor bien como asesores externos para instituciones y Centros Educativos o como docentes aplicando sus conocimientos en las aulas.

Sus esfuerzos se centran en cambiar la estructura de aprendizaje, investigando nuevos métodos innovadores y proporcionando a los alumnos y a otros docentes nuevas formas de enseñar relacionadas con el entorno TIC, tales como la gamificación (introducción de clases tipo juegos que resulten más amenas) o el flipped classroom (mezcla de clases presenciales y a distancia).

Estos profesionales utilizan las nuevas herramientas tecnológicas para que en sus clases haya una participación real de los alumnos. Consigue romper con los escenarios formativos clásicos haciéndolos más flexibles e interactivos, favoreciendo el autoaprendizaje en grupo y de colaboración.

Combinando las nuevas tecnologías con los avances en Pedagogía y la Psicología no solo hacen un cambio tecnológico, sino que utilizan y aprovechan las herramientas existentes y las adaptan al nivel y plan de estudios de los alumnos. Estos profesionales llevan a cabo modificaciones y planes en los que el aprendizaje de los alumnos está determinado por sus necesidades, además de buscar la continua interacción entre profesor y estudiante.

Para ellos, la creación de un contexto participativo y el aprendizaje grupal es esencial puesto que favorece una buena atmósfera en las aulas, tanto para los alumnos como para los profesores.

¿Qué es lo más valorado de este perfil?

La innovación, es decir, la capacidad para investigar y desarrollar nuevos métodos educativos efectivos para los alumnos. Aquellos docentes que innoven, tengan alta competencia digital con un enfoque pedagógico y didáctico para poder configurar un aprendizaje centrado en el perfil concreto del alumno, tendrán más demanda.

Salario

En sus inicios, este profesional puede percibir un sueldo medio que oscila entre los 25.000 y 29.000 euros al año. Dependiendo del número de centros para los que trabaje y de si éstos son públicos o privados.

Salidas profesionales

  • Asesor o director de instituciones y centros educativos en los que exista una educación personalizada.
  • Diseñador de intervenciones educativas en las que el profesor decida utilizar las técnicas del aprendizaje personalizado para el alto rendimiento de los alumnos.
  • Creador de nuevas técnicas didácticas, organizativas y orientadoras.
  • Investigador a nivel de posgrado y doctorado.

LA FORMACIÓN

La integración de las TIC en educación ha provocado el nacimiento de estrategias y metodologías que configuran una dinámica de participación de los alumnos.

La mayoría de los profesionales que ya se dedican de forma más específica a este campo suelen estar titulados en la rama de conocimiento educativo en la que quieren trabajar (Maestro en Educación Infantil, Maestro en Educación Primaria, Profesor de Secundaria y FP) o tienen amplios conocimientos en el sector educativo.

Como se trata de un campo todavía muy novedoso, muchos profesionales que ahora se dedican a ello se han formado de forma autodidacta a través de cursos y Máster Especializados.

La formación que reciben suele centrarse en conocer y analizar diferentes experiencias de innovación metodológica que ya se están llevando a cabo con ayuda del uso de la tecnología, adquirir los conocimientos necesarios para el diseño de proyectos de innovación con la ayuda de nuevas metodologías didácticas y tecnologías digitales, y conocer y ser capaz de seleccionar los modelos pedagógicos más apropiados para el aprendizaje según la tipología de los alumnos (edad, nivel cultural...) para una adecuada integración entre metodologías didácticas y tecnología.

ENTREVISTA

Sobre mi
"Todos los maestros y maestras deberían tener este componente preocupado por la innovación y la tecnología, pero entendido no tanto como un cambio loco sino como mejora continua del proyecto educativo del centro"

Emilio Martín González, Maestro en Educación Primaria y miembro del grupo asesor Amara Berri Ikastetxe-Sarea

Amara Berri Ikastetxe-Sarea

Emilio Martín González es Maestro en Educación Primaria y miembro del grupo asesor de Amara Berri Ikastetxe-Sarea, escuela pionera en el desarrollo de metodologías innovadoras en la enseñanza. En sus inicios trabajó dando clases a niños de Infantil y Primaria, hasta que en el año 1990 entra en contacto con Loli Anaut e inicia su andadura como profesor del Colegio Público Amara Berri de San Sebastián (Guipúzcoa) y como parte del equipo encargado del asesoramiento y dinamización de la red de centros del Sistema Amara Berri.

El origen de la iniciativa pedagógica Amara Berri se remota a 1972, cuando Loli Anaut y un grupo de educadores impulsaron lo que se conoció como el Equipo de Durango. En 1979 empezaron a implantarlo en Donostia, en la Escuela Amara Berri de San Sebastián (reconocida por el Gobierno Vasco como Centro de Innovación Pedagógica), y poco a poco se han ido incorporando un buen número de escuelas, constituyendo hoy en día una red de 20 centros escolares distribuidos por toda la geografía vasca. Actualmente Emilio trabaja como dinamizador y asesor en metodologías innovadoras para esta red de centros.

¿En qué consiste el trabajo que realiza? ¿Cómo es su día a día en esta profesión?

Es un trabajo bastante diverso. Somos un equipo de dos personas y ayudamos a los centros en todo lo que necesiten. Trabajamos con el equipo directivo, con el profesorado, en el diseño de aulas… También investigamos avances en diversos campos para que los centros puedan sentirse apoyados. Todo ese trabajo lo hacemos a través de estructuras organizativas. Tenemos una red de centros, que son 18 escuelas en Euskadi, en las que hacemos un trabajo mensual de formación con los equipos directivos. Pero también trabajamos en observación de aula, dinamización de equipos docentes en cada escuela, organizamos seminarios… Por otro lado, hacemos un trabajo de investigación para ayudar a esos centros a avanzar en campos determinados y seguir haciendo mejoras.

¿Cuáles son las formas de enseñanza que han incluido en ese sistema en los últimos años?

Hay muchas cosas que, siendo viejas o antiguas, se están redescubriendo en este momento. Hoy en día, por ejemplo, se habla de las metodologías activas, pero los principios de la escuela activa son de principios del siglo pasado. Y se están redescubriendo porque responden a una necesidad importante: que el alumno sea protagonista de su proceso, que se respeten los ritmos individuales, tiene que haber también un principio de libertad donde los niños puedan elegir cosas asumiendo la parte de responsabilidad que les corresponde. Todo ese tipo de aspectos metodológicos que ya existían tienen que ser reinterpretados. Pero para ello tenemos que dotarnos de un argumentario, para que los alumnos, las familias, otros profesionales, la inspección educativa, los equipos de otros municipios sepan lo que estamos haciendo. Necesitamos saber explicar mejor lo que hacemos.

¿Considera necesario un cambio de metodología de enseñanza en nuestro país?

Hay una cosa clara. Si un médico de hace cien años viniera ahora y tuviera que estar en un hospital no se enteraría de la mitad de lo que pasa allí. En cambio, si viniese un profesor de hace cien años podría trabajar perfectamente ahora en muchas escuelas. Eso nos tiene que hacer pensar. Porque científicamente en educación han pasado cosas. Sabemos más cosas. Tenemos más evidencias científicas de que cada alumno aprende de forma diferente a los demás. Sabemos que hay inteligencias múltiples, que las emociones importan, que en la interacción social aprendemos más y mejor, que el entorno es importante porque la relación con todo lo que tenemos alrededor influye en la escuela, que aprendemos haciendo y siendo competentes en lo que hacemos. Sabiendo todo eso, la escuela no puede tener la misma forma que tenía hace cien años. A veces se entiende la innovación simplemente como un cambio de recursos: tenemos pizarras digitales, tenemos tablets…, pero si realmente no cambia la forma de utilización de esos elementos no cambian mucho las cosas. Somos muy modernos, estamos a la última, pero no hay un cambio real. El cambio real se tiene que producir en otros elementos. En crear estructuras organizativas donde los estudiantes sean los protagonistas, donde tengamos mayor confianza con el alumnado, donde haya una corresponsabilidad de actitud y nuestro rol de profesor cambie.

La escuela no puede tener la misma forma que tenía hace cien años. A veces se entiende la innovación simplemente como un cambio de recursos, pero el cambio real se tiene que producir en otros elementos, en crear estructuras organizativas donde los estudiantes sean los protagonistas de su formación.

¿Cuáles cree que son los nuevos roles que deberían asumir los profesores?

Los roles deben responder a la necesidad de la sociedad en cambio. El profesor o la profesora no puede ser alguien que solo gestione contenido. Debe hacer al alumno protagonista de su educación. Pero el profesor no puede hacer esto solo. No nos vale mucho que un profesor sea muy innovador y haga cosas muy interesantes. Esas ideas o iniciativas que tengamos cada profesor deberíamos integrarlas en esa línea común consensuada que es el proyecto educativo del centro. Y tenemos que trabajarlo con todos los agentes de la comunidad.

También debemos saber educar en valores, no solo en contenidos. Para eso tenemos que desarrollar todo el bloque de competencias y saber de lo que hablamos: competencias científicas, competencias didácticas... pero también competencias interpersonales para enseñar a los alumnos cómo relacionarse y competencias de comunicación. Una parte importante que tenemos que saber gestionar los profesores es nuestra formación continua, porque esto no se acaba nunca. Y potenciar la creatividad. La gente que es creativa o que está con gente creativa siempre tiene la posibilidad de mejorar lo que hace.

¿Qué debería saber un profesor para ser innovador? ¿Qué formación y habilidades personales debería tener?

Por un lado tienen que estar bien formados, pero también deben tener un apoyo de toda la comunidad educativa para desarrollar luego su trabajo. Por otro, necesitamos combinar la formación inicial que se da en la Escuela de Magisterio con la formación continua. A mí me gustaría que se colaborase mucho más con las universidades, porque deberíamos tener una red de alianzas mucho más completa. Es triste que cuando un docente empieza a trabajar tenga la sensación de que no ha aprendido nada durante su carrera, que todo lo ha aprendido en la escuela. Por lo tanto, tenemos que hacer un trabajo más coordinado entre lo que es la formación inicial con la formación continua.

¿Qué necesitaría? Por un lado, un deseo de cambio de mejora de lo que esté haciendo. Y debería tener, como cualquier profesor, una capacidad de investigación. Desarrollar su parte creativa, porque en esa parte creativa va a estar mucho más a gusto. Y como consejo, que sea gente proactiva, que trabajen más ese miedo al cambio, el miedo a hacer cosas nuevas, porque muchas veces es lo que nos paraliza.

¿Se están consiguiendo avances innovadores en España? ¿A qué nivel dirías que estamos respecto a otros países de nuestro entorno?

Creo que sí hay un movimiento importante. Entre los años 60 y 80, con los movimientos de renovación pedagógica, hubo un cambio importante en España dentro de las escuelas. Luego vino una temporada de cierto parón y también una cierta desgana, acompañada de una sensación de fracaso. También había mucha presión externa. Se acusaba al profesorado de que solo quería más dinero y trabajar menos… Pero creo que ahora el profesorado, en general, se está rebelando contra eso en un sentido proactivo. Antes recibíamos muchas visitas en nuestras escuelas de profesores, a título individual, ahora vienen acompañados por el equipo directivo e incluso por representantes de los padres, porque quieren cambiar su escuela, no solo hacer cosas nuevas. El cambio creo que se está notando más por eso.

¿Qué consejo daría a una persona que esté pensando en dedicarse a esta profesión?

Todos los maestros y maestras deberían tener este componente preocupado por la innovación y la tecnología, pero entendido no tanto como un cambio continuo loco sino como mejora. Le aconsejaría, en todo caso, que primero esté en el aula, que sea maestro. Y entonces puede empezar a investigar y a trabajar en la innovación desde su campo concreto de desarrollo. Porque si estamos solo a nivel teórico haciendo cosas, a veces encontramos una brecha bastante grande. Tiene que tener contextualización, estar dentro de la práctica.

Un matiz que me parece importantísimo es que todo esto lo tenemos que hacer en equipo, no podemos estar trabajando individualmente. También deben desarrollar mucho su capacidad de comunicación, para saber contar lo que hacen, sobre todo a los alumnos. Porque no podemos olvidarnos que todo esto que hacemos es por y para el alumnado.