IT en España

RETOS DE LA MUJER EN EL SECTOR TECNOLÓGICO

Según datos de la OCDE, a pesar del gran potencial laboral que ofrece el sector tecnológico, la proporción de mujeres en estudios de tecnologías de la información y la comunicación en España es del 12% (siete puntos por debajo de la media en Europa), y sigue bajando año a año. ¿Qué está pasando? ¿Por qué cada vez hay menos mujeres interesadas en este sector?

La Unión Europea señala que en apenas dos años, para 2021, el 45% de los empleos estarán relacionados con el ámbito digital. Calculan que habrá una escasez de casi 900.000 profesionales en el sector en toda Europa.

Paradójicamente, y a pesar de las buenas oportunidades de empleo que ofrece el sector TIC, la presencia de mujeres en él sigue siendo escasa. Cada vez hay menos tituladas en esta área y no se espera que su número aumente en breve. Tanto la OCDE como otras instituciones europeas ya han llamado la atención sobre el problema que supone esta escasa representación femenina en puestos del ámbito tecnológico, sobre todo teniendo en cuenta las altas tasas de desempleo y trabajo precario que soportan.

La presencia de la mujer en el sector de tecnologías de la información apenas ha aumentado en los últimos 20 años. Los datos muestran que el problema no se encuentra en una falta de demanda por parte de las empresas, sino en el acceso de la mujer a los estudios tecnológicos. Los estudios realizados coinciden en señalar que para atraer el talento femenino al mundo digital hay que trabajar en el cambio de estereotipos y hacer la tecnología más atractiva a las mujeres.

Los datos muestran que el problema no es una falta de demanda por parte de las empresas, sino en el acceso de la mujer a los estudios tecnológicos

Para lograr este objetivo, es imprescindible desarrollar programas educativos que motiven a las adolescentes a elegir estudios STEM, reforzar la presencia femenina en los ciclos de formación profesional, crear programas de atracción de mujeres a las escuelas de negocio, y aumentar el número de profesoras encargadas de impartir formación tecnológica en la universidad, así como el de empresarias y consejeras al frente de empresas tecnológicas para que las niñas tengan referentes femeninos de éxito en los que proyectar su futuro.

A estas dificultades propias del sector hay que añadir otros dos retos que afectan a las mujeres de forma global: la falta de conciliación entre la vida familiar y laboral y la brecha salarial por género.

Educar a las niñas en carreras STEM

Prácticamente todos los estudios que se han realizado en torno a la mujer dentro del sector tecnológico coinciden en señalar que la principal barrera para lograr una igualdad real está en la formación. Se necesitan más mujeres formadas en carreras técnicas.

Según los datos recogidos en el informe “Women in the Digital Age” de la Comisión Europea, por cada 1.000 mujeres graduadas en educación superior en la UE, solo 24 lo están en campos relacionados con las TIC. Por otro lado, de cada 1.000 graduados varones, 92 estudiaron en campos relacionados con las TIC.

Aunque existen diferencias significativas entre los países, la brecha entre hombres y mujeres que se han graduado en estudios relacionados con las TIC es persistente en toda la UE.

Las mayores diferencias entre el número de hombres y el número de mujeres que se gradúan en los campos de las TIC se encuentran, en términos absolutos, en Malta y Finlandia. En términos relativos, las brechas son más amplias en Bélgica, Eslovaquia, Luxemburgo y Lituania, donde el número de graduados masculinos en TIC es 10 veces mayor que el de las mujeres. La brecha es relativamente más pequeña en Bulgaria, Rumania y Chipre, donde los graduados en TIC varones son tres veces más que las mujeres.

Según los datos recogidos en el informe “Women in the Digital Age” de la Comisión Europea, por cada 1.000 mujeres graduadas en educación superior en la UE, solo 24 lo están en campos relacionados con las TIC

Porcentaje de graduados en TIC sobre el total de graduados en 2015 por sexo y país

Fuente: Eurostat, 2017.

En nuestro país, aunque de forma general el número de mujeres matriculadas y graduadas en la universidad en España (54,8%) supera al de los hombres (45,20%), su presencia en los estudios de Ingeniería y Arquitectura sigue siendo mucho menor. De cada cinco estudiantes de ingeniería solo uno es mujer.

Según datos de Eurostat, la media de jóvenes matriculadas en España en titulaciones que se corresponden con las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), es de 7,6 puntos, algo más de un punto por debajo de la media de la Unión Europea, que se sitúa en el 9%.

Aunque este dato podría tomarse como algo positivo, si ahondamos en la participación de las mujeres dentro de estas carreras, podemos ver que en aquellas que no se encuentran estigmatizadas socialmente, como matemáticas o las relacionadas con Arquitectura o Diseño Industrial el porcentaje de mujeres es muy superior a aquellas titulaciones identificadas socialmente como “de hombres” como la Ingeniería de Computadores, Desarrollo de Software y de Aplicaciones, Desarrollo de Videojuegos, Informática, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Eléctrica o Ingeniería Electrónica Industrial y Automática. En estas carreras la presencia de mujeres se sitúa por debajo del 15%.

Mujeres matriculadas en el área de la ingeniería. Curso 2016/2017.

  % Mujeres
Ingeniería de computadoras 10,3%
Desarrollo de software y de aplicaciones 11,1%
Desarrollo de videojuegos 11,9%
Informática 11,9%
Ingeniería mecánica 13,0%
Ingeniería electrica 13,7%
Ingeniería electrónica industrial y automática 14,6%
Ingeniería en electrónica 16,2%
Ingeniería en telecomunicación 20,4%
Ingeniería multimedia 21,3%
Ingeniería en tecnologías industriales 23,4%
Física 25,4%
Ingeniería de organización industrial 25,8%
Matemáticas 37,5%
Ingeniería en diseño industrial y desarrollo de producto 47,2%
Arquitectura 49,0%

Fuente: Ministerio de Educación.

Destaca, sobre todo, la evolución negativa que ha tenido la presencia femenina en la carrera de Informática. El porcentaje de mujeres que se matricularon el primer año del que se tienen datos (curso 1985/86) fue de un 31%. Desde entonces su porcentaje fue disminuyendo, salvo un pico que se produjo en 2002 cuando se volvió al 30%, para volver a caer de forma continuada hasta el curso 2016-2017, año en el que solo suponen el 11,9% de los estudiantes matriculados en esta titulación.

En el nivel de Formación Profesional los datos no son mejores. Solo hay un 11,7% de mujeres matriculadas en los Grados Superiores de FP que conforman la familia de Informática y Comunicaciones frente al 88,3% de hombres.

Y entre los alumnos matriculados en estudios de Máster relacionados con informática, los datos del Ministerio de Educación y Formación Profesional confirman que la presencia de hombres sigue siendo mayoritaria, un 78,4% cursan estos estudios frente a un 21,6% de mujeres.

Evolución de la presencia femenina en la carrera de informática.

Curso 2016/2017

Fuente: Ministerio de Educación.

La sub-representación de la mujer entre el alumnado TIC tiene su fiel reflejo en el profesorado: sólo el 8% de las docentes de universidad imparte clases de ingeniería. Se trata de la única rama en la que el porcentaje de hombres es mayor. El número de hombres que realiza actividades formales de educación relacionadas con las TIC casi quintuplica al de mujeres.

Estos datos parecen corroborar que el gran problema de acceso de la mujer al sector digital en España no se encuentra tanto en el mercado laboral como en el acceso a los estudios tecnológicos. Por lo que es imprescindible que más mujeres opten por formarse en estas materias para mejorar su presencia en el mercado laboral tecnológico.

Los expertos que han elaborado el estudio “Women in The Digital Age” para la Comisión Europea coinciden en señalar que hay una edad critica, entre los 12 y los 16 años, en la que se deberían diseñar estrategias para motivas a las niñas para que cursen estudios STEM. Una labor que requiere un consenso entre el ámbito educativo, las empresas y las administraciones públicas.

En este sentido, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible aprobada en 2015 por la Asamblea General de Naciones Unidas, impulsaba el compromiso de la comunidad internacional para el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas. A su vez, la Comisión Europea dio luz verde un año después al Compromiso Estratégico para la igualdad entre mujeres y hombres 2016-2019, en línea con el Pacto Europeo para la Igualdad de Género 2011-2020. En nuestro país, el primer Plan de Igualdad de Oportunidades tuvo un período de vigencia de 2008 a 2011, mientras que el segundo cubría el período 2014-2016. El PEIO 2018-2021 desarrollará medidas orientadas a la promoción de la formación de las niñas y mujeres en las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Romper los estereotipos

La cantidad de mujeres tituladas en carreras TIC no siempre ha sido tan baja como ahora. En los años 70, la participación de las mujeres en las carreras de ciencias de la computación era similar a su aportación en otros campos como la física, e incluso era más alta que en Derecho o en Medicina.

En 1985 la participación femenina en las carreras de ciencias informáticas alcanzó más del 35% en Estados Unidos, en una tendencia al alza similar a la de otros campos. Sin embargo, desde mediados de los 80 esta participación comenzó a disminuir, contrariamente a la creciente presencia de mujeres en otras áreas como biología, física o medicina. ¿Qué sucedió para que las mujeres comenzaran a alejarse de la informática?.

En esos años los primeros PCs y Macintosh entran a formar parte de los hogares. En muchos casos se convirtieron en juguetes para los niños, pero no así para las niñas. Los equipos solían instalarse de forma mayoritaria en las habitaciones de los chicos. Y la informática pasó a convertirse, poco a poco, en territorio masculino, ayudado por una publicidad muy estereotipada que vinculaba las habilidades informáticas por defecto a los hombres.

La percepción de la tecnología como un “asunto de chicos” es algo todavía muy arraigado en la sociedad y que se interioriza desde edades muy tempranas. Un estudio de las universidades de Illinois, Nueva York y Princeton ha descubierto que a los seis años las niñas ya se sienten menos capaces que los niños en cuestiones técnicas. Y en Europa, el último informe PISA muestra que los niños de 15 años tienden a superar a las niñas en las pruebas de matemáticas y ciencias. A esta misma edad, solo el 7% de las jóvenes españolas quieren estudiar ingeniería o una carrera informática. Mientras que un 20% eligen una carrera con vocación sanitaria.

La percepción de la tecnología como un “asunto de chicos” es algo todavía muy arraigado en la sociedad y que se interioriza desde edades muy tempranas

Estudiantes de Grado por sexo y rama de enseñanza

  Matriculados Graduados
  % Mujeres
2016 - 2017
% Mujeres
2015 - 2016
Total 54,7 58
Ciencias Sociales y Jurídicas 59,6 65,7
Ingeniería y Arquitectura 25,1 27,9
Artes y Humanidades 61,3 65,1
Ciencias de la Salud 69,6 73,2
Ciencias 50,8 57,2

Fuente: INE y Ministerio de Educación.

¿Por qué existen estas diferencias de uso y valoración de las TIC por sexo?, ¿son resultado de motivos culturales y/o de socialización?, ¿es el propio sistema educativo el que podría estar fomentando estas diferencias?

Por un lado, las niñas se ven influenciadas por sus referentes adultos (profesores, familia…) que suelen decantarse por roles ya establecidos, socializando a las niñas dentro de unos patrones culturales que enfocan sus intereses educativos hacia una formación más relacionada con el cuidado a los demás y con estudios de carácter social y artístico.

Por otro, aunque en casi todas las esferas públicas se ha ido equiparando la presencia de modelos de hombres y mujeres, en el ámbito de la tecnología siguen predominando los modelos masculinos, porque se visibiliza más a los hombres que a las mujeres. Según los expertos, esta falta de referentes femeninos en los que fijarse también influye a la hora de que las niñas se planteen una primera formación en tecnología.

En los últimos años han surgido numerosas iniciativas para intentar eliminar estas barreras culturales y fomentar la participación de las mujeres en las TIC

En los últimos años han surgido numerosas iniciativas para intentar eliminar estas barreras culturales y fomentar la participación de las mujeres en las TIC. Compañías y organizaciones mundiales intentan poner su granito de arena a través de diversas iniciativas.

Google, por ejemplo, otorga la beca Anita Borg a alumnas de pregrado o postgrado que quieran estudiar en el extranjero y especializarse en estudios relacionados con la Informática. Y en 2013 lanzó “Code.org” campaña para incentivar una mayor vocación hacia los estudios de informática. Con el mismo objetivo trabajan numerosas iniciativas en diferentes países, como “Girls Who Code”, una organización sin ánimo de lucro estadounidense que impulsa impulsar la incorporación de las mujeres al sector TI, o “Girls in Tech” otra organización con presencia en 64 países de todos los continentes.

En España también se han puesto en marcha numerosas iniciativas. Algunas de ellas son: “Girls in Tech Spain”, que ofrece diferentes programas de formación y eventos; “Girls in ICT Day”, con la que las niñas y jóvenes pueden descubrir a través de talleres y otros recursos cómo es trabajar en este sector; “YoungITGirls”, una asociación de mujeres ingenieras que organizan actividades dirigidas para motivar a las niñas a estudiar estas carreras; “Inspiring Girls”, una organización dedicada a aumentar la ambición profesional de las niñas poniéndolas en contacto con mujeres referentes en su profesión; “Stem Talent Girl” proyecto de de mentoring para el desarrollo del talento STEM; “Mujer e Ingeniería”, el proyecto de la Real Academia de Ingeniería para fomentar vocación entre las niñas; las prácticas que ofrece el SEPI a través del programa “Ahora tú” para la incorporación de becarias en empresas TIC...

También las empresas están comenzando a realizar acciones en este ámbito como, por ejemplo, Endesa que colabora con el programa Orienta-T para fomentar los estudios STEM entre chicas de 14 a 16 años; Acciona, que participa en varios proyectos para acabar con la brecha que separa a hombres y mujeres en este sector o Telefónica con la iniciativa “STEM Talent Girl” para el fomento de vocaciones científico-tecnológicas.

Concilicación laboral y familiar

La dificultad para conciliar trabajo y vida familiar es uno de los principales motivos por los que las mujeres ven frenada su carrera profesional o renuncian a ella en todos los sectores empresariales. A partir de los 30 años, la conciliación es una de las variables que más marcan las prioridades profesionales entre hombres y mujeres.

Las mujeres siguen siendo las que de forma mayoritaria se hacen cargo del cuidado de menores, personas enfermas y ancianos en la familia. Así, según los datos aportados por el INE, de las casi 44.000 excedencias concedidas en 2017 para el cuidado de los hijos, el 92% fueron solicitadas por las madres y sólo el 8% por los padres. En cuanto a las 11.234 excedencias que se concedieron para cuidar de otros familiares dependientes, un 84% fueron solicitadas por mujeres y el 16% restante por hombres.

A partir de los 30 años, la conciliación es una de las variables que más marcan las prioridades profesionales entre hombres y mujeres

Excedencias concedidas por tareas de atención y cuidado a familiares 2017

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE).

En las ocasiones en las que no es posible acogerse a una excedencia, ya sea por razones económicas, profesionales o personales, las mujeres suelen recurrir a la reducción de su jornada laboral. Según los datos recogidos por AFI para el informe “ClosinGap. Women for a Healthy Economy: Brecha de Género y Conciliación (2019)” un 24,2% del total de las mujeres ocupadas en nuestro país trabajaron a jornada parcial durante el año 2017, un porcentaje tres veces superior a la tasa de hombres (7,3%)

Una de cada cinco mujeres optó por la jornada parcial para poder compatibilizar su trabajo con el cuidado de los niños, de familiares enfermos, personas dependientes o ancianos. Es decir, más de 400.000 mujeres tuvieron que reducir su jornada laboral para dedicarse al cuidado de la familia.

A este rol social de la mujer como cuidadora hay que sumarle también su “obligación” de cumplir con las actividades diarias relacionadas con la limpieza y mantenimiento del hogar. Una labor a las que las mujeres dedican aproximadamente dos horas más al día que los hombres.

Diferencia de la duración media diaria (DMD) por actividad entre hombres y mujeres

(Tiempo dedicado por las mujeres cada día menos el tiempo dedicado por los hombres)

Fuente: Afi, a partir de datos de OCDE, EPA y última encuesta de Empleo del Tiempo del INE.

Distribución de excedencias por sexo en %.

Año 2017

Cuidado de familiares

Cuidado de hijos/as

Fuente: Afi, a partir de datos de OCDE, EPA y última encuesta de Empleo del Tiempo del INE.

Su situación se complica todavía más al ser madres. Aunque sea una responsabilidad compartida, el hecho de tener hijos afecta más negativamente a la carrera profesional de las mujeres. El estudio “Maternidad y Trayectoria Profesional” elaborado por la IESE Business School y UIC Barcelona, destaca que un 40% de las mujeres españolas no ha podido acceder a un empleo y a un 35% no las han promocionado por el hecho de ser madres.

En muchos casos compatibilizar todas estas responsabilidades se hace imposible, y la única opción que tienen es dejar aparcada su carrera profesional. Los datos aportados por AFI para el informe de ClosinGap indican que un 22,6% de las mujeres termina abandonando el mercado de trabajo para atender a la familia y las tareas del hogar, frente a un escaso 2,5% de los hombres.

El estudio “Romper la brecha salarial una cuestión de justicia”, presentado en febrero de 2019 por Comisiones Obreras, revela que un 63% de las mujeres que abandonan el mercado laboral lo hacen porque no pueden pagar los servicios que necesitan para el cuidado de menores, ancianos, adultos enfermos o discapacitados dentro de sus familias.

La falta de ayudas económicas y humanas en materia de dependencia, la inexistencia de centros de día para menores, la escasez de residencias públicas, la imposibilidad de acceso o pago de estos servicios, y la falta de flexibilidad horaria en la entrada y/o salida de sus trabajos son algunas de las razones que les obligan a tener que dejar temporalmente aparcados sus empleos, y con ello su desarrollo profesional. Un 8,3% de estas mujeres (cerca de 7.000 personas) salen del mercado de trabajo cada trimestre.

Brecha salarial

Según revela la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su "Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019", las mujeres cobran por su trabajo un 20% menos que los hombres a nivel mundial. La brecha salarial de género apenas ha disminuido en los últimos 27 años, y en 2018 la probabilidad de trabajar para una mujer era 26% inferior a las de un hombre, una mejora de apenas el 1,9% con respecto a 1991.

En España, el estudio sobre “Mujeres en el mercado de trabajo, mujeres pensionistas y mujeres migrantes en el siglo XXI”, elaborado recientemente por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, pone de manifiesto que en nuestro país las mujeres ganan un 22,35% menos de media anual que los hombres, y además realizan dos de cada tres trabajos precarios dentro del mercado laboral.

Las mujeres cobran por su trabajo un 20% menos que los hombres a nivel mundial

El informe del Ministerio de Trabajo, que analiza cómo han sido los últimos 15 años (2003-2018), constata lo lento que estamos avanzamos hacia la igualdad real de hombres y mujeres en el mercado de trabajo, y apunta a la brecha salarial de género como una de las consecuencias de la precarización del trabajo de las mujeres. Actualmente en España las mujeres ganan en torno a 15% menos por hora trabajada y perciben un salario anual casi 6.000 euros inferior al de los hombres.

Brecha salarial de género en España

Fuente: INE. Encuesta de estructura salarial.

Y todo ello, a pesar de que el instrumento jurídico que regula nuestras relaciones laborales, el Estatuto de los Trabajadores, establece en su artículo 28 la igualdad de remuneración por razón de sexo. “El Empresario está obligado a pagar por la prestación de un trabajo de igual valor la misma retribución, satisfecha directa o indirectamente, y cualquiera que sea la naturaleza de la misma, salarial o extrasalarial, sin que pueda producirse discriminación alguna por razón de sexo en ninguno de los elementos o condiciones de aquellas”

Y que la Ley Orgánica de 2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres en su artículo 46 también hace referencia a las retribuciones y otros componentes de las condiciones laborales (acceso, promoción, formación…) como materias a tratar en planes específicos para corregir las desigualdades

En el sector TIC, donde el salario medio es muy superior al de otros sectores (un 22,1% más para las mujeres y un 22,2% para los hombres) la brecha salarial es más reducida y se sitúa, según las estimaciones realizadas en el informe “Mujeres en la Economía Digital en España” con datos del INE, en torno a un 8,9%. Esto indica que en el ámbito tecnológico existe menos discriminación salarial de género que en otros trabajos, y la diferencia salarial entre hombres y mujeres en los mismos puestos es menor

Con el propósito de garantizar la igualdad entre mujeres y hombres en el empleo, el gobierno ha aprobado recientemente un real decreto-ley que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a publicar sus tablas salariales diferenciadas por sexo, así como a redactar e implementar planes de igualdad. Recoge, entre otras medidas, la reforma del Estatuto de los trabajadores para reforzar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres, sin discriminación, la ampliación progresiva del permiso de paternidad hasta 16 semanas en 2021 y otras medidas para fomentar la conciliación de la vida familiar y laboral, en línea con lo establecido en la Recomendación de 7 de marzo de 2014 de la Comisión Europea.