Mercado Laboral

DEMANDA DE PERFILES

A escala global, la Organización Mundial del Trabajo estima que hasta 2030 la economía verde creará más de 24 millones de empleos bio en el mundo, destacando, entre otros, algunos todavía poco conocidos como los de consultor de logística sostenible, especialista en educación ambiental, experto en economía circular o ecodiseñador.

La llegada del coronavirus no solo ha cambiado nuestras actividades cotidianas, también ha incrementado exponencialmente el interés de los ciudadanos por vivir en un mundo más sostenible. En una encuesta realizada para el "Informe Europeo de Pagos de Consumidores" sobre el Covid-19, los españoles se sitúan entre los europeos que más han incrementado su preocupación por los temas de sostenibilidad con la crisis sanitaria, un 13% más que el promedio en la UE.

Un 65% reconoce estar ahora más concienciados con las cuestiones medioambientales. De acuerdo a este informe, seis de cada diez españoles se fijan ahora más en el origen de los productos que compran. En el ámbito europeo solo nos supera Portugal (72%). Por franjas de edad, los jóvenes de entre 18 y 21 años, pertenecientes a la Generación Z, son los más sensibilizados con los asuntos sostenibles tanto en Europa (56%) como en España (83%), quizá porque han nacido y crecido con la problemática del cambio climático.

Según los cálculos hechos por la Organización Internacional del Trabajo y la Comisión Europea, en Europa se crearán entre 700.000 y 1.000.000 empleos verdes en los próximos diez años.

Este "movimiento verde" que ya resuena en todo el mundo, se verá impulsado en Europa por los fondos de recuperación que se han puesto en marcha para recuperarnos de la crisis económica provocada por el coronavirus y transformar nuestro sistema productivo en una economía circular, mucho más respetuosa con el medio ambiente. Como toda transformación importante, conllevará la destrucción de empleo, pero también la potenciación de nuevos perfiles. Según los cálculos hechos por la Organización Internacional del Trabajo y la Comisión Europea, en Europa se crearán entre 700.000 y 1.000.000 empleos verdes en los próximos diez años.

Algunos de los perfiles que analizamos en este Informe se encuentran en las áreas que van a servir de impulso para esta transformación que viviremos en la próxima década: innovación sostenible, logística sostenible, ecodiseño, energías renovables, gestión de residuos, educación ambiental..., otros pertenecen a nichos emergentes de la economía circular o la sostenibilidad, o bien a ámbitos que están ampliando su radio de acción como la prevención de riesgos, la responsabilidad social corporativa o la gestión ambiental en las empresas.

Innovación sostenible

Gran parte de la transición hacia un mundo más sostenible depende de desarrollar un ecosistema de innovación que permita crear las mejores alternativas tecnológicas en cada sector. La “Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027” es el instrumento de base para consolidar y reforzar nuestro Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación en consonancia con las políticas de la Unión Europea. Los objetivos de la EECTI tienen en consideración la contribución de la I+D+I a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y del Acuerdo de París.

En una primera fase, de 2021 a 2023, los esfuerzos se enfocarán en salir de la crisis global sufrida por la COVID-19, en restablecer un sistema de I+D+i potente en el ámbito sanitario, y en la inversión en transición ecológica y digitalización. En la segunda fase, de 2024 a 2027, el objetivo será consolidar el valor de la I+D+i como herramienta para el desarrollo de una economía basada en el conocimiento, alcanzando la media europea en inversión pública y privada.

Actualmente, el porcentaje de personas dedicadas a investigación e innovación en España en el ámbito empresarial es inferior al de la media europea, aunque en 2019 experimentó un incremento significativo respecto al ejercicio anterior.

Comparativa del personal dedicado a I+D en Europa respecto a la población ocupada en el ámbito empresarial

Fuente: Eurostat. Estadística I+D. Datos 2018.

En 2019 el número total de personas empleadas a tiempo completo en actividades de I+D aumentó hasta las 231.413 (casi 5.700 más que en 2018), superando por primera vez los niveles previos a la crisis económica (en 2010 eran 222.000 empleados). Esta barrera se superó solo gracias al sector privado, que empleó a 14.279 personas más, mientras que el sector público (centros de investigación y universidades) cuenta con 4.900 efectivos menos que en 2010.

En términos de género, hay paridad en el empleo en actividades de I+D en el sector público (49% mujeres, frente a 51% hombres), mientras que en el sector privado la presencia de los hombres está claramente sobrerrepresentada (32% mujeres, frente a 68% hombres). Estos porcentajes no se han visto alterados de manera significativa a lo largo de la última década.

En cuanto al empleo por Comunidades Autónomas, son nueve los territorios que cuentan hoy con más personal en I+D, que antes de la crisis de 2010: Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Illes Balears, Madrid, Región de Murcia y País Vasco. Por el contrario, La Rioja, Cantabria y Canarias son las regiones que más alejadas están de alcanzar esa meta.

Para favorecer la transferencia de conocimiento entre ciencia y empresas, tan necesario para una innovación sostenible, el Gobierno se ha comprometido a promover la investigación y la innovación en el tejido empresarial español durante la próxima década en todos los sectores, especialmente entre las pymes, invirtiendo en tecnología, asegurando incentivos fiscales a las empresas, y facilitando la incorporación de talento, investigadores y analistas, para proyectos tecnológicos innovadores.

Protección ambiental

La irrupción de la gestión ambiental, la ecoeficiencia y la sostenibilidad como ejes de un nuevo sistema económico ha generado nuevas necesidades en las empresas. El amplio y complejo marco normativo que deben cumplir sobre prevención y control de la contaminación, tanto en la fase de planificación y diseño de proyectos, como en la producción y control de residuos, ha impulsado la necesidad de contar con asesores especializados en distintas materias y especialidades (legislación ambiental, ingeniería ambiental, sostenibilidad ambiental, economía circular, prevención de riesgos, sistemas de calidad, responsabilidad social corporativa...).

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el sector industrial español gasto en 2017 un total de 2.519 millones de euros en evitar o reducir la contaminación que produce. Un 1,2% más que en 2016, pero todavía muy lejos de lo que invertía antes de la crisis económica de 2008 (un 19,5% más). La estadística del INE diferencia entre gasto corriente e inversión. Como gasto corriente incluye los gastos de explotación cuyo objetivo es la prevención, reducción, tratamiento o eliminación de contaminación, y considera inversión los recursos de capital adquiridos para mejorar el proceso productivo. En el último año analizado, la industria española había gastado en protección medioambiental un 20% más que en 2008, pero su inversión en nuevos recursos se había reducido en un 61%.

Evolución anual de la inversión y los gastos en protección medioambiental

EVOLUCIÓN ANUAL DE LA INVERSIÓN Y LOS GASTOS EN PROTECCIÓN MEDIOAMBIENTAL

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE).

Entre los años 2000 y 2008 la inversión de las empresas en materia de protección ambiental creció un 70% (de 877 a 1.209 millones de euros). Fue en esta época cuando comenzó a legislarse en materia medioambiental en nuestro país. En 2005 se aprobó la ley que regula la emisión de gases de efecto invernadero; en 2007, las leyes de Responsabilidad Medioambiental y de calidad del aire y protección de la atmósfera; y en 2008 comenzó el periodo por el que debían reducirse las emisiones de gases de efecto invernadero. Pese al notable bajón experimentado desde 2010, tanto el gasto como la inversión se han mantenido más o menos estables, con leves subidas y bajadas interanuales, lo que según los expertos, apunta hacia un cierto viraje hacia una economía circular y un mayor interés de las empresas por obtener los certificados medioambientales que necesitan.

Por sectores, las industrias más reguladas son las que gastan más en protección ambiental: papel y artes gráficas, químicas y farmacéuticas, industrias extractivas y de refino de petróleo, de productos minerales no metálicos, metalurgia y fabricación de productos metálicos y alimentación, bebidas y tabaco. En el otro lado de la lista están las empresas con menos impacto en el medio ambiente y que están menos reguladas, como las compañías de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado; de productos de caucho y plásticos; textil, confección, cuero y calzado; madera y corcho; productos informáticos, electrónicos y ópticos; material de transporte; maquinaria y otras industrias manufactureras.

Las industrias han destinado la mayor parte de su gasto medioambiental a la protección del aire y del clima (un 62% del total). Muy lejos del 15,6% destinado a la gestión de aguas residuales o del 5,7% dirigido a la gestión de residuos.

Inversión de la industria española en protección ambiental (2017)

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE).

Se estima que los servicios relacionados con la gestión medioambiental en industrias y empresas generan en nuestro país unos 26.354 empleos, lo que viene a representar el 5% del total del empleo creado por la economía verde en España. Esta actividad se sitúa como una de las áreas con mayor crecimiento en los próximos años dentro de este ámbito, junto a la gestión de residuos, las energías renovables y la educación e información ambiental.

Gestión de residuos

Según los cálculos realizados por la Comisión Europea, si se aplica toda la normativa vigente en materia de residuos en los próximos años se crearán más de 400.000 empleos en la Unión Europea, de los cuales 52.000 se localizarían en España. En estos momentos, el sector de recogida y tratamiento de residuos da trabajo a más de 140.000 personas en nuestro país, un 26% del empleo total generado por la economía verde.

La gestión, tratamiento y reciclaje de residuos son considerados una actividad clave para la economía verde española y también para la estrategia “España Circular”, que quiere desarrollar una industria centrada en el reciclaje. Así, entre los objetivos marcados en esa estrategia para el año 2030 están: disminuir la generación de residuos un 15% respecto de lo generado en 2010, reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria (50% de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20% en las cadenas de producción y suministro) e incrementar la reutilización hasta llegar al 10% de los residuos municipales generados.

Los últimos datos publicados por Eurostat muestran que en la Unión Europea se generaron 2.538 millones de toneladas de residuos, incluyendo los residuos secundarios. Del total de residuos tratados, 2.311 millones de toneladas, se reciclaron 873 millones, un 37,8%. En cuanto a la tasa de reciclado por Estado, existen grandes diferencias, variando desde el 65% en algunas zonas hasta menos del 5% en otras. En el caso de España, se generaron 129 millones de toneladas de residuos, un 5% del total comunitario.

Generación de residuos en la UE (kilos por habitante)

Fuente: Eurostat.

Del total de residuos tratados en nuestro país (107 millones de toneladas), 39,6 millones de toneladas fueron destinadas al reciclado, 6 millones a operaciones de relleno o backfilling, 57,2 al vertido y 13,5 a la incineración. Es decir, en España se reciclan únicamente el 37,09 % de los residuos que se generan. Desde las administraciones responsables se viene insistiendo en la importancia de separar adecuadamente los materiales en origen para maximizar el reciclado y asegurar su calidad. Pero la situación actual sigue constatando la baja separación de los residuos, con altos niveles de residuos depositados en vertedero (el 57% de los residuos municipales, frente al 25% del promedio de la UE) y bajas tasas de reciclaje (33,5% en España, y 46,5% en la UE), lo que supone un gran reto para alcanzar los nuevos objetivos marcados por la UE.

Tratamiento de residuos municipales

Fuente: Panorama de la Economía Circular en España (COTEC 2019).

Según un estudio elaborado por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) de Comisiones Obreras para Ecoembes, el empleo generado en el sector del reciclaje de envases, en concreto, ha crecido en torno a un 18 por ciento en los últimos cuatro años y representa ya el 16,9 por ciento del empleo de la Economía Verde en España. Esto supone unas 45.210 personas ocupadas en esta actividad. Solo en el reciclaje de envases de vidrio, un informe de la Universidad de Málaga cifra en 7.900 empleos los que genera ya esta actividad.

En otro estudio realizado por ISTAS en 2011, donde se ofrecía una proyección del empleo a crear en los próximos años en la gestión de residuos, se indicaba que se podrían llegar a generar unos 10.700 empleos en la construcción de nuevas instalaciones de tratamiento; otros 5.000 puestos para la selección y clasificación de materia orgánica; unos 2.500 en la investigación y desarrollo de materiales biodegradables, tecnologías limpias, servicios de eficiencia energética y educación ambiental; y casi 10.000 empleos en la logística de recogida de residuos, tratamiento energético del RU, desarrollo y consolidación de los SIG, logística y comercialización del SDDR, recuperación de materiales y reciclaje de forma selectiva, gestión de vertederos, recuperación del paisaje y suelos contaminados, consultoría y asistencia técnica.

Energías renovables

La lucha contra los efectos del cambio climático está obligando a los países a adoptar acuerdos e impulsar medidas para cambiar el modelo energético actual y redirigirlo hacia un sistema más sostenible. La generación de energía a partir de fuentes renovables y la mejora de la eficiencia energética son dos elementos claves para poder afrontar este cambio. Esta situación está generando una demanda importante de expertos en energías renovables, que sepan desarrollar nuevos proyectos energéticos a nivel global.

Según los últimos datos de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), en 2019 este sector ya empleaba a 11,5 millones de personas en todo el mundo. Se trataría principalmente de técnicos de proyectos en energías renovables, especialistas en operación y mantenimiento, ingenieros de diseño, project managers y técnicos comerciales.

Por tipos de energía, la industria solar fotovoltaica se mantiene en primer puesto, generando el 33% del total de la fuerza de trabajo en el sector de las renovables (3,8 millones de empleos). Los empleos en el sector de los biocombustibles registraron un crecimiento y se situaron en los 2,5 millones, impulsados por un aumento de la producción del 2% en el caso del etanol y del 13% en el caso del biodiésel. El empleo en la energía eólica sostiene 1,2 millones de puestos de trabajo, siguen predominando los proyectos terrestres, pero crece el número de países con centrales marinas. La energía hidroeléctrica registra la mayor capacidad instalada de todas las renovables, pero su crecimiento se está ralentizando. El sector da empleo a unos 2 millones de personas, sobre todo en las áreas de operaciones y mantenimiento.

Empleo mundial en el sector de las energías renovables por tecnología (2012-2019)

Fuente: Base de datos de empleos de IRENA.

La oferta de trabajo en energías renovables ha ido creciendo a lo largo de los últimos años, sobre todo en lo que respecta a perfiles cualificados y técnicos: ingenieros industriales, especialistas en medioambiente para los estudios de impacto ambiental, profesionales con experiencia en energías renovables y, muy especialmente, aquellos con una visión más amplia, de gestión de proyectos, para garantizar que sean rentables y viables económicamente.

Según los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, que el Gobierno ha enviado a la Comisión Europea para alcanzar la neutralidad climática en 2050 y cumplir con el Acuerdo de París, en España el empleo neto en el sector de energías renovables aumentará entre 250.000 y 350.000 personas desde 2021 a 2030. Las inversiones en renovables generarían entre 107.000 y 135.000 empleos; las dedicadas al ahorro y eficiencia energética, entre 56.000 y 100.000 puestos de trabajo; y las de redes y electrificación de la economía, unos 46.000. Asimismo, se espera que el cambio energético genere también hasta 118.000 empleos indirectos.

Logística sostenible

Se espera que, hacia 2050, alrededor del 70 % de la población mundial viva y trabaje en grandes áreas urbanas. Ello hará que las ciudades enfrenten una serie de problemas crecientes en cuanto a la utilización de diferentes infraestructuras de servicios urbanos, como el transporte o la distribución del agua. La logística juega un papel clave para conseguir que las ciudades lleguen a ser más sostenibles.

El auge del comercio electrónico (y el impacto que sus entregas generan), y a la actual dependencia de los combustibles fósiles en los transportes, exigirán soluciones innovadoras, posibilitando a su vez la aparición de una gran variedad de oportunidades laborales relacionadas con el transporte sostenible que el Informe “Empleo verde en una economía sostenible” de la Fundación Biodiversidad y el OSE cifra en 210.000 nuevos empleos. Además, una parte cada vez más importante de este empleo se dedicará a la planificación y la gestión, que requerirán más tecnología y conocimientos en logística sostenible.

El “Informe de tendencias de empleo y talento en el sector logístico” elaborado por IMF Business School y el Centro Español de Logística (CEL), pone de relieve que, dentro de este sector, el área de conducción es la que tiene una mayor expectativa de crecimiento con una valoración de 4 sobre 5 muy elevada, mientras que en un segundo grupo destacan las áreas de sistemas de planificación y desarrollo, compras, comercial e I+D+I.

Departamentos con mayor expectativa de creación de empleo en logística

Fuente: Informe de tendencias de empleo y talento en el sector logístico (2018).

Los datos que ofrece la Agencia Europea de Medio Ambiente dicen que el transporte de mercancías es actualmente el responsable del 10% de las emisiones de CO₂ en el mundo, y del 25% en España. Por tanto, es urgente que el sector invierta en innovación para poder mejorar la huella de carbono, apostando por la eficiencia en las rutas, la movilidad sostenible y las buenas prácticas en materia de logística, que contribuyan a la reducción de las emisiones contaminantes y a descongestionar unas ciudades ya colapsadas por el tráfico de coches.

Algunas empresas de logística ya están incluyen alternativas sostenibles como la intermodalidad (la combinación de dos o más medios de transporte menos contaminantes para llevar una mercancía de un destino a otro), la utilización de vehículos híbridos o eléctricos o el uso de placas fotovoltaicas y otros sistemas de energía renovables en sus centros logísticos. Por otro lado, el crecimiento del comercio electrónico ha posibilitado el desarrollo de sistemas informáticos de vanguardia, que permiten gestionar los envíos minimizando su impacto ambiental, incorporando horarios, datos de tráfico, condiciones ambientales, tipo de carga, etc.

El título IV de la nueva Ley de Cambio Climático y Transición energética aborda las cuestiones relativas a la movilidad sin emisiones. Establece que se adoptarán medidas para alcanzar en 2050 un parque de turismos y vehículos comerciales ligeros sin emisiones directas de CO₂. Asimismo, los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares deberán introducir en la planificación de ordenación urbana medidas de mitigación que permitan reducir las emisiones derivadas de la movilidad.

También se establecerán medidas para reducir las emisiones generadas por el consumo de combustibles fósiles en el transporte marítimo y en puertos. Se aprobarán planes específicos para fomentar los gases renovables como el biogás, el biometano, el hidrógeno y otros combustibles alternativos, y una disposición para reducir las emisiones en el sector del transporte aéreo y fomentar el uso de biocarburantes que no tengan un impacto tan negativo sobre el medio ambiente.

Ecodiseño

Según datos de la Comisión Europea, hasta el 80% del impacto ambiental que tendrá un producto se determina en la fase de diseño. Fabricar productos más duraderos, y que puedan ser reparados y reciclados fácilmente, es uno de los principales desafíos del siglo XXI. Solo así se puede mitigar su impacto negativo en el medio ambiente y frenar la generación masiva de residuos.

Esta transición progresiva, pero irreversible, hacia un sistema económico más sostenible, es un elemento clave en la estrategia industrial de la UE. Se estima que entre 2012 y 2018 el número de puestos de trabajo vinculados a la economía circular crecieron un 5% hasta alcanzar alrededor de los cuatro millones en toda Europa, y se prevé que podrá crear hasta 700.000 puestos más en 2030.

A pesar de los esfuerzos realizados a nivel nacional y de la UE, la cantidad de residuos generados no está disminuyendo. La generación de residuos de todas las actividades económicas en la UE asciende a 2.500 millones de toneladas, y cada ciudadano produce en promedio casi media tonelada de residuos. Aunque las leyes de la UE han impulsado importantes mejoras en la gestión de residuos desde la década de 1970, hasta el momento no existía una regulación global para garantizar que todos los productos comercializados en la UE se adecúen a la economía circular y sean sostenibles.

Se estima que entre 2012 y 2018 el número de puestos de trabajo vinculados a la economía circular crecieron un 5% hasta alcanzar alrededor de los cuatro millones en toda Europa, y se prevé que podrá crear hasta 700.000 puestos más en 2030.

Para cambiar esta situación, la Comisión Europea ha presentado un Plan de Acción de Economía Circular donde, entre otras medidas, se propone ampliar la Directiva sobre Diseño Ecológico de 2005, para que el ecodiseño sea aplicable por ley a la gama más amplia posible de productos, a través de un nuevo Plan de Trabajo de Ecodiseño y Etiquetado Energético 2020-2024. El objetivo es mejorar la durabilidad y reutilización de cada producto, eliminando cualquier sustancia química peligrosa en su fabricación, y aumentando su eficiencia energética y de recursos. Esto permitirá, a su vez, reducir la huella de carbono y medioambiental, y combatir la obsolescencia programada de muchos productos.

Tasas de recuperación de diferentes tipos de residuos en la UE (2016).

Fuente: Eurostat.

Se han establecido siete grupos prioritarios, sobre los que la UE va a actuar para que sean diseñados con criterios de eficiencia energética, durabilidad, capacidad de actualización, reutilización y reciclaje. Estos son: equipos eléctricos y electrónicos relacionados con las TIC, baterías y vehículos, embalajes, plásticos, textiles, construcción y edificación, alimentos, agua y nutrientes.

Los equipos eléctricos y electrónicos relacionados con las TIC (ordenadores, tablets, teléfonos móviles, impresoras, cargadores,...) siguen siendo de los que más residuos generan (un 2% más cada año) y de los que menos se reciclan (solo un 40% es tratado). Los productos se desechan porque no son reparables, las baterías no se puede reemplazar, el software ya no es compatible o los materiales incorporados en los dispositivos no se recuperan.

Las baterías y los vehículos sostenibles apuntalan la movilidad del futuro. Se publicará una directiva con normas para mejorar las tasas de recogida y reciclaje de las baterías y para eliminar de forma progresiva las baterías no recargables. También se revisarán las normas sobre vehículos para desguace, con el fin de alargar su vida útil y mejorar el reciclaje de los componentes.

La cantidad de materiales utilizados para el embalaje crece de forma continua. En 2017 se alcanzó una cifra récord en Europa, 173 kg por habitante, el más alto de la historia. La UE quiere garantizar que de aquí a 2030 todos los envases en el mercado sean reutilizables o reciclables. Para lo que tomará diversas iniciativas como armonizar los sistemas de recogida selectiva, la creación de un etiquetado que facilite la correcta separación de los envases o la eliminación de materiales plásticos en contacto con alimentos.

Se espera que el consumo de plásticos y microplásticos se duplique en los próximos 20 años, por lo que la Comisión también tomará medidas más específicas para frenar la contaminación por plásticos, propondrá requisitos obligatorios para productos plásticos en embalajes, materiales de construcción y vehículos, entre otras medidas.

Cerca de un 20% del total de alimentos producidos se pierde o desperdicia en la UE. Por lo que la reducción de estos desperdicios es otro objetivo clave en la estrategia de circularidad europea.

El sector textil es el cuarto que más agua y materias primas consume en el mundo, después de los alimentos, la vivienda y el transporte, y el quinto por emisiones de GEI. Se calcula que menos del 1% de todos los textiles en todo el mundo se reciclan en nuevos textiles. El Plan de Acción de la Economía Circular en la UE propone desarrollar medidas de ecodiseño para garantizar que los productos textiles sean sostenibles.

El sector de la construcción y la edificación tiene un impacto significativo en muchos sectores de la economía, en los empleos locales y calidad de vida en general. Requiere una gran cantidad de recursos (aproximadamente el 50% de todo el material extraído) y es responsable de más del 35% de residuos generados en la UE. Conseguir una mayor eficiencia de los materiales utilizados en este sector podría rebajar en un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero que genera.

Cerca de un 20% del total de alimentos producidos se pierde o desperdicia en la UE. Por lo que la reducción de estos desperdicios es otro objetivo clave en la estrategia de circularidad europea, así como reducir significativamente el impacto de la extracción de recursos destinados a alimentos, agua y nutrientes para restaurar la biodiversidad en el continente.

Educación ambiental

Nunca antes el interés por el medio ambiente ha suscitado tanta atención. La transición hacia una economía circular y un mundo más verde no podrá ser efectiva sin la implicación de toda la sociedad. Y para ello, es necesario informar a las empresas, y a los ciudadanos en general, para que conozcan en qué medida los sistemas y procesos productivos pueden promover la sostenibilidad de los recursos naturales, favorecer una utilización eficiente de los mismos y garantizar la preservación de la biodiversidad. Aprender a comprar o utilizar servicios con criterios que vayan más allá de autosatisfacer sus propias necesidades o requerimientos; aprender a utilizar los productos de forma coherente con la disponibilidad de recursos; y aprender a desechar, no bajo el canon tradicional de usar y tirar sino según patrones de sostenibilidad, separando y depositando adecuadamente los residuos.

Según los datos recogidos en el informe “Empleo verde en una economía sostenible”, el sector de la educación e información ambiental representa el 1,5% del total del empleo ambiental en España (7.871 empleos). Al igual que en el resto de sectores, el trabajo en las actividades de educación e información ambiental también ha experimentado una evolución muy notable en los últimos años. La profesionalización de este subsector es un reflejo de esta evolución.

Como resultado del desarrollo de nuevas actividades para la transformación ecológica de la sociedad, del amplio desarrollo de los servicios ambientales a empresas y la gestión de espacios naturales protegidos, la demanda de profesionales de la educación ambiental que promueven la concienciación y sensibilización desde entidades sociales (a través de campañas de información, sensibilización y comunicación, cursos formativos, campañas escolares, etc.) y también desde grandes empresas, a través de sus estrategias de responsabilidad social corporativa, ha ido creciendo al tiempo que se ampliaban los sectores inmersos en esta transformación global.

Por comunidades autónomas, Cataluña y Andalucía son las que ofrecen, con mucha diferencia del resto de España, un mayor número de puestos de trabajo en esta área. Le siguen Castilla y León y Madrid.

COMUNIDADES AUTÓNOMASEMPLEOS EN EDUCACIÓN E INFORMACIÓN AMBIENTAL
Andalucía1.561
Aragón255
Asturias131
Islas Baleares214
Islas Canarias263
Cantabria230
Castilla y León345
Castilla - La Mancha567
Cataluña1.775
Comunidad Valenciana485
Extremadura296
Galicia345
La Rioja41
Comunidad de Madrid542
Región de Murcia214
C. F. de Navarra205
País Vasco394
Ceuta y Melilla8
TOTAL7.871

Fuente: Fundación Biodiversidad y OSE.

Dentro del campo de la información ambiental se engloban también dos áreas diferentes al el concepto clásico de educación ambiental. Por un lado, el concepto desarrollado a partir del Convenio de Aarhus sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente. Ese convenio ha dado lugar a un desarrollo normativo que ha generado la necesidad de profesionales dedicados a la información ambiental. Por otro lado, el desarrollo de una nueva modalidad más centrada en la producción de información periodística especializada en cuestiones ambientales y de desarrollo sostenible.

La actividad de los expertos en educación ambiental abarca una amplia gama de tareas, desde la organización, coordinación e impartición de cursos, conferencias, el diseño y ejecución de actividades de interpretación y educación ambiental dirigidas a grupos específicos de población (visitas guiadas, talleres temáticos, etc...), oficinas de información ambiental, el diseño y planificación de campañas de sensibilización ambiental realizadas en empresas y municipios, la facilitación de procesos de participación ambiental y, en general, todos aquellos empleos ligados a la promoción del cambio de valores y actitudes con respecto al medio ambiente.

Es un sector el que están presentes entidades tan diversas como empresas privadas, consultorías, ONGs, cooperativas, centros públicos de educación ambiental, granjas escuela, oficinas de información o interpretación ambiental y medios de comunicación que informan en materia ambiental.