El sector en España

EL SECTOR EN CIFRAS

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, las actividades asociadas a la protección del medio ambiente y la gestión de los recursos naturales representan el 2,20% del Producto Interior de nuestro país. Se calcula que la producción de bienes y servicios ambientales genera un valor económico que supera los 26.424 millones de euros.

Uno de los principales problemas que se plantean a la hora de intentar poner en cifras el valor de la llamada “Economía verde” es su indefinición. Esto es reflejo, a su vez, del mucho trabajo que queda por hacer para identificar todas las actividades que pueden tener un contenido ecológico positivo, y que nos pueden servir para alcanzar un sistema productivo más sostenible. Esta falta de definición también es un importante obstáculo para poder medir cuál es realmente su peso en el empleo.

Las actividades asociadas a la protección del medio ambiente y la gestión de recursos naturales representan el 2,20% del Producto Interior de nuestro país

El núcleo del sector medioambiental en nuestro país lo constituyen un grupo de empresas industriales y de servicios cuya actividad se centra en la gestión de residuos, el control de la contaminación, el tratamiento de las aguas y la producción de energía a través de fuentes renovables. Junto a ellas también existe un creciente número de compañías que se dedican a la gestión de los impactos ambientales en diferentes ámbitos (industrias, edificios, espacios naturales...), la mejora de los procesos de producción existentes y la educación ambiental.

También podemos hablar de un tercer grupo de empresas, que llevarían a cabo actividades económicas como la agricultura biológica, la gestión forestal sostenible o el ecoturismo, entre otras, con efectos positivos sobre el medio ambiente.

Dado el carácter transversal y multisectorial de las actividades ambientales, tampoco existe una base de datos única de empresas verdes. A pesar de que distintos estudios han intentado definir, delimitar y describir las actividades relacionadas con el medio ambiente, hasta ahora no hay un acuerdo. En 1999, la OCDE y Eurostat publicaron una tabla en la que se definían las diferentes categorías de empleo verde. Esta tabla, relacionada con la llamada “ecoindustria”, es la referencia más frecuentemente utilizada para la clasificación de los diferentes sectores que componen la economía verde.

Definición de ocupaciones ambientales – Empleo verde tradicional (OCDE y Eurostat)

1. Tratamiento y depuración de aguas residuales  
2. Gestión y tratamiento de residuos Gestión de residuos urbanos
Gestión de residuos peligrosos
Gestión de construcción y demolición
Recuperación, reciclaje y valorización de residuos (papel/cartón, vidrio, plástico, metales, aceites, vehículos fuera de uso, pilas y material metálico y electrónico
3. Producción de energías renovables Energía eólica
Energía solar fotovoltaica
Energía solar térmica
Aprovechamiento energético de la biomasa
Producción de biocarburantes
Otro tipo de energías renovables
4. Gestión de espacios naturales protegidos  
5. Gestión de zonas forestales  
6. Servicios ambientales a empresas y entidades Consultoría ambiental
Ingeniería ambiental
Auditoría ambiental
7. Educación e información ambiental  
8. Agricultura y ganadería ecológica  

Fuente: OCDE y Eurostat.

Tratamiento y depuración de aguas residuales

En España el agua es un bien escaso. La escasez de este recurso, fundamental para la vida y el desarrollo económico, se ve agravada por el deterioro de la calidad del agua en determinados tramos de la red hidrográfica y la contaminación de zonas costeras. El agua residual de las aglomeraciones urbanas españolas se vierte a los cauces de los ríos y al litoral, lo que obliga a depurar las aguas residuales antes de ser vertidas. Por otro lado, la creciente preocupación por el descenso de los recursos hídricos naturales disponibles, asociada al cambio climático, ha puesto de relieve la necesidad de fomentar estrategias de recuperación y reciclaje de las aguas.

Según las estimaciones realizadas en el estudio “Empleo Verde en una Economía Sostenible”, elaborado por Fundación Biodiversidad y el Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) en 2010, el sector de tratamiento y depuración de aguas residuales está compuesto por 3.769 empresas. La principal actividad de estas empresas es el tratamiento y depuración de aguas residuales urbanas (54,8%), seguido de la fabricación o suministro para depuración de aguas en (52,7%) y del tratamiento y depuración de aguas residuales industriales (39,9%). El sector está constituido principalmente por empresas pequeñas. Un 64% cuenta con menos de 50 trabajadores en plantilla.

Distribución de actividades en las empresas de tratamiento y depuración de aguas residuales

Fuente: Empleo Verde en una Economía Sostenible. Fundación Biodiversidad / OSE.

En cuanto al volumen de negocio que genera esta actividad, según el último análisis sobre el sector de depuración de aguas llevado a cabo por la empresa DBK en septiembre de 2020, la facturación de estas empresas alcanzaba ya los 1.270 millones de euros. A finales de 2019 había un total de 3.110 estaciones de depuración de aguas residuales (EDAR) en nuestro país.

Gestión y tratamiento de residuos

La larga trayectoria del sector de gestión y tratamiento de residuos en nuestro país, iniciada hace más de tres décadas como respuesta a la política pública en materia de residuos, ha motivado que sea una de las más consolidadas y maduras dentro del ámbito medioambiental. A pesar de que más de la mitad de los residuos que se generan no cuentan todavía con recogida selectiva, y suelen acabar en vertederos o incinerados. Los últimos datos publicados por Eurostat en 2016 indican que de los 107 millones de toneladas de residuos tratados en España ese año, solo un 37,9% se reciclaron. De ellos, el mayor porcentaje corresponde a materia orgánica, seguido de envases comerciales y envases domésticos.

Residuos que se reciclan en España

Fuente: Fundación Economía Circular.

En cuanto a la estructura empresarial del sector, la investigación llevada a cabo para el informe “Empleo Verde en una Economía Sostenible” de Fundación Biodiversidad y el OSE revela que España cuenta con 9.907 empresas autorizadas para la gestión y tratamiento de residuos. Por actividad, un 87% de estas compañías se dedicaban a la gestión de residuos no peligrosos, un 38% centraban su actividad en la selección y clasificación de residuos y un 33% gestionaban residuos peligrosos. Hay que señalar que es habitual que un mismo gestor autorizado gestione tanto residuos peligrosos como no peligrosos.

La mayoría de estas empresas son pequeñas, de menos de 50 trabajadores, y un 18% son autónomos. Aunque también hay una mayor presencia de compañías con más de 50 trabajadores (6%), respecto a otras actividades de la economía verde. Esto es debido a la presencia de un número relevante de grandes operadores nacionales, algunos de ellos vinculados a grupos constructores, que gestionan un elevado número de plantas de tratamiento y eliminación de residuos urbanos.

Según un estudio llevado a cabo por la empresa de análisis sectoriales DBK, el volumen de negocio generado por las 360 empresas gestoras de plantas de tratamiento y eliminación de residuos sólidos urbanos que hay en España alcanzó los 1.710 millones de euros en 2019. Un 6,2% más que el año anterior. Un 80% de esta cifra de negocio fue generado por empresas privadas y el 20% restante por entidades de titularidad pública. Por otro lado, la Federación Española de Reciclaje (FER), que agrupa a empresas del sector de la recuperación de metales férricos y no férricos, neumáticos y vehículos, aparatos eléctricos y electrónicos, madera, envases y residuos peligrosos, cifraba en 10.000 millones el volumen de negocio generado por estas empresas en su anuario de 2019.

Energías renovables

El sector de energías renovables engloba a todas aquellas fuentes de energía que no alteran el equilibrio térmico del planeta y que no generan residuos irrecuperables. En nuestro país, este sector está compuesto por: energía eólica, energía solar térmica, energía solar termoeléctrica, energía solar fotovoltaica, biomasa, biogás, biocarburantes y energía geotérmica. En 2018 este sector alcanzó un volumen de un volumen de negocio de 10.521 millones de euros, empleando a 81.924 trabajadores, y marcando un nuevo récord de exportaciones (4.769 millones de euros), según los datos aportados por la Asociación de Empresas de Energías Renovables en su “Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España”. Este dato supone el cuarto año seguido de crecimiento y constata que está en claro crecimiento.

Se estima que el sector está compuesto por más de tres mil empresas que realizan diferentes actividades, como la fabricación de componentes, montaje, instalación y mantenimiento de equipos, calefacción y climatización, diseño de proyectos o generación de energía. Es muy frecuente que estas empresas operen en dos o más campos de especialización dentro de las energías renovables. En los datos recogidos para elaborar el informe de Fundación Biodiversidad sobre “Empleo verde en una economía sostenible” se detalla también que un 72,3% de las compañías de renovables desarrollan actividades en el campo de la energía solar fotovoltáica y un 62,7% en energía solar térmica. La tercera actividad más frecuente es el aprovechamiento energético de la biomasa (32,9%) seguido por la energía eólica (26%).

Distribución de actividades en las empresas de energías renovables

Fuente: Empleo Verde en una Economía Sostenible. Fundación Biodiversidad / OSE.

Como sucede en otras áreas del sector ambiental, la estructura empresarial está muy polarizada. Si bien el sector está compuesto principalmente por pequeñas empresas (un 75% cuentan con menos de 50 trabajadores y el 11% están dirigidas por autónomos dedicados a instalación de equipos), estas coexisten con un reducido número de empresas de gran tamaño dedicadas principalmente a la fabricación de quipos y componentes eólicos o solares, así como a la producción eléctrica con fuentes renovables. También forman parte de este colectivo un grupo de empresas pequeñas dedicadas al mantenimiento e instalación de equipos de potencia reducida en edificios residenciales e instalaciones industriales.

Gestión de espacios naturales protegidos

Los espacios naturales protegidos son, según la definición de la UNESCO, demarcaciones administrativas establecidas con la finalidad de conservar la naturaleza. También cumplen con dos funciones más: la investigación en biología y la educación ambiental de los ciudadanos. La declaración de espacios naturales protegidos se inició en España a principios del siglo XX. Sin embargo, no es hasta los años ochenta, al amparo del traspaso de competencias medioambientales a las comunidades autónomas, cuando las diferentes administraciones públicas comienzan a desarrollar sus redes de espacios naturales protegidos. Las competencias de declaración, planificación y gestión de los espacios naturales protegidos recaen mayoritariamente en las administraciones autonómicas. En algunos casos, la gestión está delegada a administraciones locales municipales o supramunicipales (diputaciones, cabildos, consejos insulares).

Los datos que recoge EUROPARC en sus anuarios bianuales nos indican que en España más del 27% de la superficie terrestre y casi el 13% marino está legalmente protegido con fines específicos de conservación de la naturaleza, a través de unos 1.800 lugares con distintas figuras de protección. Actualmente hay declarados en España 15 parques nacionales, 152 parques naturales, 291 reservas naturales, 342 monumentos naturales, 57 paisajes protegidos, y más de 800 espacios, por lo general de pequeño tamaño, con otras figuras desarrolladas por las comunidades autónomas.

Gestión de zonas forestales

Los bosques resultan vitales para la oxigenación del planeta y para la absorción del CO₂, y constituyen un soporte fundamental para la actividad de producción de biomasa, lo que hace fundamental su conservación para mitigar los efectos del cambio climático. En 1998 la Comisión Europea aprobó su primera estrategia para el sector forestal. En España, la aprobación del Plan Forestal Español (2002-2032) para adaptar la normativa forestal española a las corrientes internacionales, y la Ley de Montes para la mejora y aprovechamiento de los espacios forestales en todo el territorio español, supusieron el punto de partida de este sector.

Nuestro país cuenta con 1.089 empresas forestales, según los datos recogidos para el Informe “Empleo Verde en una Economía Sostenible” de Fundación Biodiversidad. La mayor parte de esas empresas son pequeñas, un 68% tienen menos de 50 trabajadores. La producción de madera y leña constituye su principal actividad comercial. Esta actividad genera un valor comercial de 782,24 millones de euros. Los productos forestales no maderables (resina, corcho, piñones, plantas, esparto y otros productos vegetales) alcanzan un valor anual medio cercano a 220 millones de euros. Mientras que actividades asociadas como la caza y la pesca tienen un valor económico cercano a los 31 millones de euros.

En el estudio “Criterios e Indicadores de Gestión Forestal Sostenible en los Bosques Españoles” elaborado en 2012 por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se cifra en 27,67 millones de hectáreas la superficie forestal en España. Esto supone un 55,6% de la superficie total nacional. Los bosques cubren 18,27 millones de hectáreas y el resto corresponde a superficie desarbolada. La superficie de bosque disponible para el suministro de madera y leña alcanza 14,92 millones de hectáreas. En cuanto a su titularidad, un informe realizado en 2019 por la sociedad Española de Ciencias Forestales (SECF) dio a conocer que el mayor porcentaje de propiedades forestales en nuestro país (55%) son privadas y pertenecen a familias, el 22% corresponden a entidades locales de bien público, mientras que un 8% son terrenos privados pertenecientes a colectivos, el 7% pertenecen a entidades locales, un 6% son de titularidad es del Estado o de los gobiernos autonómicos, el 2% pertenecen a comunidades vecinales y un 0,4% a industrias.

Titularidad de propiedades forestales en España

Fuente: Informe SECF (2010).

Servicios ambientales a empresas y entidades

El desarrollo de la gestión ambiental, la ecoeficiencia y la sostenibilidad como ejes de un nuevo paradigma económico, requiere de recursos especializados para llevar a cabo ese control en la generación de residuos y de contaminación dentro de las empresas. Pero, en muchos casos, las compañías desconocen cómo llevar a cabo esa gestión ambiental y carecen de recursos para la creación de departamentos dedicados a esta actividad, por lo que se ven obligadas a externalizar estas actividades. Esto ha impulsado la actividad de asesoría técnica en distintas especialidades de la gestión ambiental (legislación, ingeniería, ecodiseño, etc.).

El sector de servicios ambientales engloba a todas las entidades que ofrecen asesoría, consultoría e ingeniería en necesidades ambientales, tanto a administraciones públicas como a empresas. Entre las actividades que realizan las empresas de servicios ambientales está la realización de estudios en el ámbito del medio ambiente, implantación de sistemas de gestión ambiental, agendas locales, estudios de impacto ambiental, control y prevención de la contaminación acústica y atmosférica, descontaminación de suelos, introducción de la etiqueta ecológica, diseño de proyectos relacionados con la construcción de plantas e infraestructuras de control ambiental (aguas residuales, residuos, energías renovables...), control y gestión de la contaminación, asesoramiento en materia de aguas y residuos (tratamiento, reutilización...), recursos naturales y paisaje.

Según la investigación que realizaron la Fundación Biodiversidad y el Observatorio de la Sostenibilidad en España para el informe “Empleo Verde en una Economía Sostenible”, este sector empresarial estaría compuesto aproximadamente por 1.579 empresas, de las que el 70,9% desarrolla actividades de ingeniería ambiental, el 66,8% de consultoría ambiental, y el 24% de auditoría ambiental. Por lo general, estas empresas abarcan gran cantidad de materias que atienden diversos ámbitos de la gestión ambiental, y trabajan con clientes tanto públicos como privados.

Distribución de actividades en las empresas de servicios ambientales

Fuente: Empleo Verde en una Economía Sostenible. Fundación Biodiversidad / OSE.

El tamaño de estas compañías es muy reducido. Un 73% cuenta con menos de 50 trabajadores en plantilla. Un 3% cuenta con plantillas de entre 50 y 100 trabajadores y tan sólo un 2% tiene más de 100 empleados. En cuanto a la tipología de clientes, las administraciones públicas han sido tradicionalmente las principales demandantes de los servicios de este colectivo empresarial. Sin embargo, el sector de la construcción y la edificación se ha convertido en los últimos años en uno de los principales motores de la demanda de servicios ambientales. Por otro lado, los cambios experimentados por la normativa que regula el sector industrial también ha incrementado la demanda de este tipo de servicios.

Otros nichos de mercado importantes para las empresas de servicios ambientales son los estudios de impacto ambiental, estudios de topografía y geología, estudios específicos de aves y fauna afectados por actuaciones urbanísticas y de obras públicas, etc., el desarrollo de trabajos en materia de eficiencia energética en edificios y de energías renovables, o la modelización y diseño de infraestructuras ambientales (depuradoras, ecoparques, instalaciones de energías renovables...).

Educación e información medioambiental

Esta actividad abarca una amplia gama de tareas, como la organización, coordinación e impartición de cursos y conferencias, el diseño y ejecución de actividades de interpretación y educación ambiental dirigidas a grupos específicos de población (visitas guiadas, talleres temáticos, etc...), las oficinas de información ambiental, el diseño y planificación de campañas de sensibilización ambiental realizadas en empresas y municipios, la facilitación de procesos de participación ambiental y, en general, todos aquellos empleos ligados a la promoción del cambio de valores y actitudes con respecto al medio ambiente. También están englobados en este sector los profesionales del periodismo ambiental.

Se calcula que hay unas 958 empresas dedicadas al ámbito de la educación y la información ambiental en España, según los datos publicado en el informe “Empleo Verde en una Economía Sostenible”. Además de estas compañías, también hay un número considerable de consultoras ambientales que cuentan con departamentos de educación ambiental, sobre todo las especializadas en la prestación de servicios ambientales a las administraciones públicas.

Un 85% de las compañías que componen este sector son pequeñas empresas con menos de 50 trabajadores y un 8% son autónomos. El resto son compañías con menos de 100 trabajadores. La administración pública, tanto nacional como autonómica, constituye el principal demandante de los servicios de las empresas de educación e información ambiental y representa cerca del 85% de su facturación.

Agricultura y ganadería ecológica

La producción ecológica ofrece alimentos que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. A nivel mundial, la agricultura y ganadería ecológica registró en 2018 un volumen de negocio de 97.000 millones de euros, con Estados Unidos a la cabeza generando un 42% de esa facturación, seguido de Alemania y Francia. España se sitúa en séptimo lugar mundial, generando 2.133 millones de euros. Según se recoge en el “Informe anual de la Producción Ecológica en España 2020” elaborado por Ecovalia, en Europa el valor de mercado de este sector es de 40.700 millones de euros.

España es el primer país de la UE en superficie “eco” y el cuarto del mundo con más de 2,24 millones de hectáreas dedicadas a la producción ecológica, según los datos del informe “Agricultura Ecológica” publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) a finales de 2019, Nuestro país es también el primer principal productor del mundo en aceite de oliva y vino ecológicos, y el segundo en cítricos y legumbres ecológicas.

Los datos confirman una tendencia de crecimiento sostenido y la consolidación del sector de la producción ecológica en España. En los últimos cinco años la superficie total dedicada a producción ecológica ha crecido, de media, un 7% anualmente. En estos momentos hay en nuestro país 47.108 empresas dedicadas a la producción ecológica, entre productores primarios, establecimientos industriales, importadores, exportadores y comercializadores.

Evolución de la producción ecológica (1991-2019) Número de operadores (NIF)

Fuente: Ministerio de Educación.

En producción vegetal destaca el incremento de hectáreas dedicadas a tubérculos y legumbres; frutales, plataneras, cítricos y bayas, así como el repunte experimentado en viñedo y en olivar. En cuanto a la producción animal, sube el número de explotaciones ganaderas eco, que llega a las 7.923, en especial de leche de bovino y ovino y en aves de corral de puesta y de carne. La acuicultura es otro subsector con fuerte crecimiento (40%).

El número de establecimientos industriales eco registrados en 2018 fue de 8.886, un 13,7 % más que el año anterior. Las actividades relacionadas con la producción vegetal llegaron a las 7.670 (más de mil nuevas respecto 2017), siendo las más numerosas las de manipulación y conservación de frutas y hortalizas y las de elaboración de bebidas. Los establecimientos relacionados con la producción animal se situaron en 1.216. En este caso, resalta el avance de la industria cárnica y láctea.